Reporte de lectura.
346 Alvarez Urban Katia Ivett.
Reporte de Lectura de Segunda estrella a la derecha
por Deborah Hautzig.
“Shh, Leslie… Mama no sabe lo que te pasa, ninguno de ellos lo sabe… Mama se está engañando a sí misma; no le importaría para nada que fueras anoréxica, ¡si tan solo comieras un poco! Lo único que nos separa son veintidós kilos. Y es lo único que nos puede mantener juntas.”–(Leslie 1994 contraportada.)
La autora del texto, Deborah Hautzig nacida en Nueva York, relata la historia de Leslie una muchacha de catorce años, quien como la mayoría de las personas de su edad, no están conformes con su apariencia ni con su vida en general. Narra sobre su trastorno alimenticio, uno del cual ella ni siquiera sabía que existía y era el mismo la autora del libro también batallo y que no pudo superar hasta el que termino de escribir el libro. El libro en general es una constante batalla para bajar de peso, sobre cómo hay un “dictador” que la controla, un dictador; ella misma quien se obliga a bajar de peso. Su vida es casi perfecta pero hay una creciente inconformidad por lo perfecta que es, no siente que es la suya, como si sus experiencias personales no le pertenecieran.
“Y ahora nadie puede herirme por dentro. Tengo un truco: cualquier cosa que me hagan, yo ya me la estoy haciendo a mí misma. Y nunca podrán golpear más duro que yo.”-(Leslie 1994 pag.108)
Al pasar un tiempo, la extrema delgadez de Leslie, llega a ser visible con todos los que la rodean. Ella pensaba tan ilusamente que podía llegar a perder todo el peso que le sobraba y que no habría problema alguno, pero al cabo de unos meses, su rostro ahora demacrado empezaba a sobresalir. Su cuerpo antes esbelto ahora era delgado a un punto enfermizo. Sus padres preocupados la llevan a un psicólogo y ella le confiesa a él (ya que no tiene ningún motivo para ocultar lo que de verdad siente) y después de eso, la llevan con un doctor, el Dr. Gold quien se especializa en trastornos alimenticios de ahí ella nos narra cómo es convivir con personas que tienen el mismo problema que ella.
“Se supone que debes hacerlos elices, y ahora hete aquí, toda enferma. Pero no lo hice a propósito, pensé. ¡Yo estaba tratando de hacerme feliz! Aunque tenga que morirme de hambre para lograrlo… no tiene sentido, lo que piensas no tiene sentido. Como siempre Hiller dices una cosa y luego vas y haces otra.”-(Leslie 1994 pag.116)
En general este libro es acerca de cómo se siente Leslie, quien no tiene nada porque mortificarse en la vida, pero no tiene nada que ver con agentes exteriores. Es acerca de cómo se siente ella consigo misma. Su mama la adora, tienen una relación que cualquier madre envidiaría. Su padre está dedicado a la música, pero no está de todo modo ausente. Ella es alta, de cabello castaño claro, ojos azules, uno setenta…y pesa cincuenta y seis kilos. Ella se siente gorda, se ve y piensa que lo está. Incluso experimenta un sentimiento de culpa, al ver como las personas que no tienen nada en el mundo, logran ser más felices y plenas que ella. Ese es el sentimiento de culpa, que la atormenta constantemente durante este libro. Como es común con personas que sufren de trastornos alimenticios ella también siente que su vida no es suya, que ella la vive pero que todas sus decisiones no le corresponden. Al primero no comer… y luego al vomitar experimenta que al fin en su vida tiene el control sobre algo. Al principio del libro, se acaba de mudar y empieza una nueva vida, empezando por una nueva escuela, La escuela privada para chicas Barrow, ya que como ella dice la escuela pública le causaba mucho pavor.
“Como ya dije, la razón principal por la que entre a Barrow fue para sentirme protegida. Sin embargo, lo ironico del asunto fue que creo que asustaba a las muchachas de la clase. “-(Leslie 1994 pag.23)
En esa misma escuela, ella conoce a Cavett French quien termina siendo su única amiga. Leslie se guarda la mayoría de las cosas que le suceden para ella misma, pero a Cavett le contaba si preocupación a que ella se fuera a mortificar. En noviembre de ese año (el cual no está especificado) van a un baile, que se celebrara en otra escuela. Leslie conoce a un muchacho Avram Warner, charlan y resulta que se agradan mutuamente. Pero ella rápidamente se incomoda con él, y jamás le regresa su llamada hasta que el, deja de tratar de establecer contacto con ella.
Mientras todo eso sigue, Leslie cree que está a punto de ser feliz, sabe que está cerca de su meta pesar cuarenta y seis kilos. Un día, mientras están en la escuela, le comienza a doler la cabeza y va con la enfermera para que le dé una pastilla. La enfermera con obvia preocupación, le dice que está muy delgada y que pase a la báscula. Ella no puede zafarse de eso y acepta a pesarse. Cuando la báscula llega a 50 ella cierra los ojos. La enfermera anuncia que pesa cuarenta y cinco kilos y ella no lo puede creer y se convence que estaba equivocada y que su número es el cuarenta y cuatro.
“Me baje de la bascula con una sensación de júbilo y miedo. No entiendo pensé. No tiene sentido. Estoy un número por debajo de mi número mágico, pero aun no alcanzo la perfección y aun no estoy delgada. Simplemente cometí un error; cuarenta y seis no es el número mágico, es el número equivocado. Sí, eso es. Quizá…cuarenta y cuatro.”- (Leslie 1994 pag.23)
Su trastorno alimenticio llega a tal punto, que un día cansada y enferma Leslie le confiesa a su mama que no cree poder llegar a la parada del autobús. Ella arregla una cita con un doctor, y el de inmediato confirma que Leslie está demasiado delgada para pesar treinta y cuatro kilos y medir uno setenta. El doctor Lese, le hace una cita con la psicóloga la Dra. Jenkins y ella la envía al consultorio del doctor Gold, un doctor especializado en tratar a personas como Leslie.
“Mama cerro las cortinas alrededor de mi cama mientras yo me desvestía. Me quite los pantalones de mezclilla y mire mis muslos con curiosidad. No estaban ahí”- (Leslie 1994 pag.116)
Ella experimenta como es la vida en el hospital, las mediciones y pesos a las seis de la mañana, los internos haciendo rondas tomando sangre todos los días a la misma hora. Vivir en un hospital no es nada fácil. Rápidamente hace amigas, porque al fin se siente identificada con personas iguales a ella. Pero como era de esperarse, quieren que suba de peso y ella jamás lo permita. Ha trabajado mucho para esto, mucho al grado que la puede matar. Ella continua en el hospital y el autor no revela si al final ella saldrá.
“Me apena verte tan infeliz, pero tienes que empezar a comer o tendremos que alimentarte con una sonda, Leslie. No puedes seguir perdiendo peso.”
(Doctora Wilcox 1994 pag.124)
Conclusión:
A partir de esta lectura he llegado a comprender como se sienten las personas con trastornos alimenticios. Sienten que en su vida no tienen control y cuando encuentran algo en lo que pueden tener control lo toman sin importar que los pueda como en este caso…matar. No necesariamente tiene que haber un factor, una causa el cual determine el trastorno que en el caso de Leslie era anorexia nerviosa, y la definición era “falta de apetito por causas nerviosas” las cuales ella no experimentaba hasta que la doctora se lo diagnostico. Me ayudo a entender que hay personas que simplemente no se sienten bien con ellas mismas y no interesa cuantas incontables veces puedas llegarles a decir: “pero vaya porque sientes que necesitas adelgazar? si así eres hermosa “debemos comprender que esos comentarios no siempre son halagadores, si la persona ha decidido adelgazar es porque encuentra inconformidad con su persona y quiere cambiar, pero en el caso de las personas con trastornos, es que deben, necesitan cambiar sin importar que les cueste. Siempre me repito a mí misma, que puede que haya factores que hagan que la persona se sienta miserable, pero si una persona se siente miserable por dentro no hay manera posible de ayudarlos. Los trastornos alimenticios si son problemas actuales, que destruyen la vida de muchas personas y la mayoría terminan desgraciadamente en la muerte. Este libro, más allá de hacerme comprender sobre los trastornos alimenticios y como se sienten las personas que los experimentan, me ha hecho comprender que es normal sentirse inconforme con uno mismo y siempre esperar más de lo que podemos ofrecer.
“Antes quería entender todo sobre mi, como una ecuación matemática, pero probablemente odiaría poder reducirme a ese grado, así como odiaría que me calificaran por hacerlo. Veamos: Leslie+Margolee+Hiller= ¿no se? … Bueno lo que cuenta no es ganar si no la manera en la que uno juega, verdad? Si en este segundo alguien me preguntara hacia donde me iría, si a la derecha o hacia la izquierda, diría hacia la derecha. Hasta la segunda estrella…a la derecha hasta, llegar a la mañana.”
(Leslie 1994 pag.176)
Bibliografía:
HAUTZIG DEBORAH Segunda estrella a la derecha primera edición (1994) México DF. William Morrow & Company.
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